Pequeños grandes propósitos.

Cuando uno, por los motivos que sean, pasa una época oscura, normalmente al salir, lo que busca desesperadamente es la luz. Si eso se une al comienzo de una etapa, en mi caso, de un año natural, lo que me ha pedido el cuerpo hacer ha sido marcarme un par de propósitos. Cosas sencillas que no se puedan convertir en una obligación ni me generen estrés y me ayuden a llenar la vida de luz. El primer propósito que me he hecho ha sido frenar, dejar de correr, dejar de tener prisa para todo. Parece que cuanto más corres, más…