Tampoco será este año.

Allá por el mes de septiembre del año pasado contacté con el Hand Made Festival para ponerme a la cola y ser de las primeras en participar en la segunda edición de la feria. Daniel tenía ya los seis meses y yo pensaba que, en los ocho meses que quedaban hasta Abril del 2015, me daba tiempo de sobra de preparar un buen stand para la feria.

Empecé a hacer listados de lo que me hacía falta, a pensar en nuevas piezas, nuevos materiales, nuevos diseños… y me hice una planificación de los trabajos, de lo que tenía que hacer cada semana para llegar holgadamente a la fecha.

Y las semanas fueron pasando, y yo no cumplía lo planificado, no porque no quisiera, ni porque me faltaran ganas, es que no podía. En mi día a día con Daniel, la casa, las compras, la cocina, etc., esa planificación de trabajo inicial se iba reduciendo a 15 minutos o media hora como mucho en el taller y desde luego no todos los días.

Las semanas se convirtieron en meses y en Navidad empecé a dudar. Todavía quedaban 4 meses, ¿me daría tiempo a hacer todo lo que había previsto?.

Lo intenté durante unas semanas, pero era frustrante porque no conseguía acabar nada, el tiempo para el taller empezaba cuando acostaba a Daniel por la noche y entonces estaba tan agotada que no había manera de hacer algo decente.

Así que a mediados de febrero me cansé de acumular impotencia y dudas y decidí bajarme del tren. Tampoco sería este año. La ilusión del Hand Made Festival tendría que esperar. Pero no sabéis qué descanso.

Porque en todo este tiempo, mi prioridad de verdad ha sido mi bebé. Porque es cierto eso que dicen de que crecen muy deprisa, y que a medida que van siendo más personitas y se dan cuenta de las cosas, reclaman más atención.

Hay que asumir las consecuencias de lo que uno elige, y yo elegí tener a Daniel conmigo hasta que sea un poco más mayor, darle una crianza lenta y no perderme nada de él. Y no sé si se puede hacer mejor o peor, lo único que sé es que yo lo hago lo mejor que puedo y en mi caso, no llego a todo, me es imposible tener a Daniel atendido, llevar adelante mi casa, triunfar profesionalmente, tener vida social y además tener buena cara. Me alegra que las mamis de las revistas puedan, yo desde luego no.

Así que asumo todo aquello a lo que tengo que renunciar, todo lo que sacrifico por ver como crece Daniel. Porque ferias habrá más, pero mi pequeño no volverá a ser bebé.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s